La gente a preguntado, "Cuando hablamos en contra de alguien mas que creemos que está equivocado, ¿estamos juzgándolos?" Esta es una buena pregunta y mucho más difÃcil de saber la respuesta correcta.
Entonces, ¿cuándo es el tiempo correcto de hablar y cuando necesitamos guardar silencio?
Cuando la gente atacaba a Jesús personalmente y lo acusaban falsamente, el se mantenÃa en silencio y no se ponÃa defensivo porque no tenÃa nada que esconder. Sin embargo, cuando la gente usaba la casa de Dios por las razones equivocadas o la usaban para su propio bien, o trataban de esconder su hipocresÃa atrás de la falsa religión, o amaban sus reglas hechas por hombres más que amaban a personas, Jesús hablaba en su contra claramente.
El punto es el motivo. Jesús siempre hacia lo que hacÃa porque amaba a Dios y amaba a la gente. El confrontaba la maldad directamente porque era tan destructivo a las personas a quienes el amaba—¡nosotros! Además, Jesús siempre hablaba con autoridad pero nunca era autoritario, rÃgido, controlador, o manipulativo porque no tenÃa nada en su propia vida que necesitaba esconder.
Lo que nosotros necesitamos hacer si vamos a hacer una diferencia en nuestra sociedad es, primeramente, reconocer nuestras propias fallas y, con la ayuda de Dios, trabajar para poder vencerlas. En segundo lugar, necesitamos amar las mismas cosas que ama Dios, y odiar las cosas que el odia y hablar en contra de ellas como lo hizo Jesús. También necesitamos tratar esta maldad con enojo. Simplemente no podemos amar la justicia sin odiar y oponernos a la injusticia.
La mansedumbre no es una debilidad y no olvidemos las palabras de Edmund Burke quien dijo, "Todo lo que es necesario para que la maldad triunfe es que hombres (y mujeres) buenos no hagan nada."
de: actsweb.org
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